Nuestro abogado, Sergio Noguero, después de escuchar las palabras de un periodista tertuliano de “EL MÓN A RAC 1”, respondió a la defensa de los vigilantes de seguridad. Aquí la crónica de lo sucedido:

Esta mañana, y como cada día que viajo fuera de la ciudad por motivos laborales, iba en coche escuchando “EL MÓN A RAC 1”. Sus tertulias y debates hacen que la circulación sea menos gravosa y al mismo tiempo son una buena fórmula de ponerme al día sobre eventos y sucesos de actualidad. Tengo que decir que no soy una persona activa en las redes sociales ni suelo hacer comentarios sobre artículos o manifestaciones que aparecen en diferentes medios de comunicación, pero hoy y creo que por justicia, término que actualmente es trending topic, quiero expresar mi total rechazo a la contracrónica del juicio del proceso del periodista Santi Giménez que hoy se ha leído literalmente a su programa.

Particularmente creo que se trata de una relato desafortunado y de mal gusto, una crítica gratuita y destructiva sobre el sector de la seguridad y en concreto de la figura del controlador de acceso. En esta, de forma generalizada, se califica de “cretinos” y “de especie ibérica” a la totalidad de trabajadores del sector sin ningún tipo de justificación. Puedo estar de acuerdo con la falta de coordinación o previsión a la hora de poder determinar quién puede tener acceso, en este caso concreto, en la Sala del Tribunal Supremo y en cómo deberían solucionarse los posibles malos entendidos en caso de producirse, pero eso no justifica las descalificaciones a todo un colectivo.

Estos trabajadores que con tan poco tacto se denigran, estos “media cosa” de los que habla, son también los que aseguran y controlan el acceso de nuestros aeropuertos, estaciones, hospitales y diferentes establecimientos públicos y privados de nuestra sociedad. No pongo en duda que de entre estos pueda existir alguno que se tome la profesión de forma personal y equivocadamente abuse de su posición, pero no por ello debemos criticar a todo un colectivo. Seguramente habrá abogados, médicos, profesores -e incluso periodistas- que no se comportan como deberían y que ensucian el nombre de sus profesiones y no por ello criminalizamos a todo el sector.

Volviendo al caso concreto tenemos que tener presente que seguramente estos vigilantes reciben órdenes sobre quién puede y quién no puede acceder al Alto Tribunal, o incluso tienen listados sobre aquellas personas que constan acreditadas para poder acceder al interior. Es probable que el incumplimiento de estas normas de acceso pueda conllevar problemas con sus superiores o peor aún, perder el puesto de trabajo.

De nuevo se nos plantea el debate sobre los límites de la libertad de expresión y lo que tengo muy claro es que esta termina donde empieza la falta de respeto. Dicen que rectificar es de sabios y es obvio que todos nos equivocamos y quiero creer que el periodista en cuestión no quiso dar a sus desafortunadas palabras el sentido que finalmente se desprende.

Esta sólo es la humilde opinión de un oyente de “EL MÓN A RAC 1”. Enhorabuena por el programa y deciros que seguiré disfrutando de su compañía.

 

Un cordial saludo,

Girona, a 13 de febrero del 2019.

 

Sergio Noguero.

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A la contracrónica del juicio del “Procés” del periodista Santi Giménez en EL MÓN A RAC1, Sergio Noguero, abogado de Bull Grup, responde:

Considero sus palabras desafortunadas y destructivas sobre el sector de la seguridad y en concreto sobre la figura del controlador de acceso. Con faltas de respeto nombra, con total seguridad, “cretinos” y “de especie ibérica” a los trabajadores del sector.

En relación con la critica de Sergio Noguero, Bull Group reitera sus palabras, agradeciendo su aportación como profesional a un sector infravalorado y que nos encontramos con desprecios reiteradamente.

Los trabajadores de los que estamos hablando, son también aquellos que vigilan nuestros aeropuertos, estaciones, hospitales y diferentes establecimientos públicos y privados de nuestra sociedad. En todas las profesiones hay personas que no ocupan de sus responsabilidades y ensucian el nombre del sector, pero generalizar no es la estrategia correcta y tampoco legítima en estas situaciones. La libertad d’expresión acaba cuando se irrumpe el respeto del otro.

Gracias Sergio Noguero, de parte de todo el equipo de Bull Group.